Como
parte de Konnichiwa Fest 2016, el pasado jueves 21 de enero se presentó la
película The Anthem of the Heart,
distribuida por Aniplex.
Para la lingüística, existen dos aspectos fundamentales del
lenguaje: el habla y la lengua. Mientras que la lengua es un cúmulo de
conceptos e ideas abstractas, el habla es un aspecto muy personal, individual;
un medio para expresar, describir, aprehender, significar y vincularnos con la
realidad objetiva que percibimos a través de los sentidos. Así, el título de la
película no es gratuito, pues nos lleva a pensar en aquello que canta el
corazón, pues es precisamente a través de las palabras que transmitimos
nuestros pensamientos.
Las palabras pueden herir; las palabras crean o destruyen
los vínculos con otras personas. En la historia, Jun Naruse, una estudiante de
preparatoria, es incapaz de hablar debido a una maldición que le fue impuesta
por ser tan parlanchina y causar el divorcio de sus padres. Ella es obligada a
formar parte del comité para la vinculación con la comunidad junto con Takumi
Sakagami, Daiki Tasaki y Natsuki Nito.
El primer elemento a notar es la falta de habla de Jun. No tiene forma de comunicarse con otros, se encuentra dentro de un huevo, sola con sus ideas y sentimientos. Tal vez esto sea una referencia a la juventud que se aísla y su único contacto con el exterior es el internet, pues la manera que descubre Jun para comunicarse con otros es por medio de mensajes de texto.
La música juega un papel fundamental en la película. Las Bellas Artes han servido desde la antigüedad para plasmar las más sublimes creaciones humanas; la música es el pretexto para que Jun pueda entrar en contacto con sus compañeros. Donde fallan las simples palabras, una canción logra el conjunto perfecto para la emotividad y la comunicación. Es así como se redondea la película, cuyo mensaje nos invita a no cerrarnos en una burbuja, a usar el habla y las artes como medio para la expresión.
The Anthem of the Heart es una bella historia donde cada personaje tiene un secreto de su pasado, volviéndolo incapaz de vincularse con su realidad particular, pues, como veremos durante la función, son las palabras las que construyen el mundo y nos relacionan con las personas que lo habitan. El subtítulo de la película es Beautiful Word, Beautiful World (Bella palabra, bello mundo), que nos invita a reflexionar sobre la manera que expresamos nuestros sentimientos y pensamientos y no subestimar el poder que tienen las palabras.



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